ES  EN 
CERRAR

MATERIALES

MAÍZ

Nuestro objetivo desde que fundamos Flamingos Life era fabricar zapatillas veganas y salvar millones de animales que la industria de la moda mata para hacer zapatos.

Desafortunadamente, nuestra alternativa era usar plástico, un material compuesto a base de un 99% de petróleo. Hace dos años seguimos nuestros corazones e iniciamos el desarrollo de un nuevo material premium.

Hemos desarrollado un material vegano y biodegradable ofreciendo una alternativa a la piel en cuanto suavidad y compromiso ecológico.

El material a base de maíz ha superado los estándares de calidad más importantes y se ha sometido a pruebas de flexión, siendo actualmente más resistente que la piel.

El material exterior de las colecciones Classic 70’s kicks, Old 80’s Boots, Retro 90’s sneakers, y Roland V.3 está hecho en un 47% de maíz, certificado por el departamento de agricultura de EEUU.

 

BAMBÚ

El bambú es un material renovable, fácil de cultivar, que crece fácilmente y que no necesita químicos ni pesticidas. Las colecciones Classic 70’s kicks, Retro 90’s sneakers, Old 80’s Boots y Roland V.3 incorporan por primera vez forro interior hecho de bambú.

Los beneficios del bambú como material sostenible son:

- Recurso renovable – el bambú puede cosecharse en un periodo entre uno y cinco años en función de la especie. En comparación, árboles de madera dura como el roble necesitan al menos 40 años antes de poder ser cosechados.

- Alto poder de crecimiento – algunas especies de bambú crecen hasta un metro por día. Es la planta que más rápido crece en el planeta. El bambú no tiene que ser replantado. Una vez cosechado, un nuevo brote crece como resultado de su extensivo sistema de raíces contribuyendo así a proteger el suelo de la erosión.

- Sin pesticidas químicos ni fertilizantes – el bambú no necesita de químicos agrícolas para crecer.

- Crece en todo el mundo – el bambú es una planta resistente y duradera que puede cultivarse alrededor del mundo. Prospera incluso en condiciones duras desde humedales hasta altas altitudes en las montañas.

- Absorbe gases de efecto invernadero – el bambú recoge dióxido de carbono del entorno y produce un 35% más oxígeno que sus árboles equivalentes en tamaño. Plantaciones de bambú de gran escala pueden convertirse en pozos naturales de carbono o en áreas diseñadas para reducir CO2 de la atmósfera

 

ALGODÓN ORGÁNICO VS ALGODÓN CONVENCIONAL

El algodón convencional está modificado genéticamente. Desarrollado para ser resistente al glifosato, un pesticida usado para eliminar plantas espontáneas y plagas, que ha sido clasificado por la OMS como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”. El algodón orgánico provoca la degradación de los ecosistemas y contamina el medio ambiente.

El Glifosato se usa en el 90% de plantaciones de algodón convencional genéticamente modificado.

Comercializado bajo el nombre de Roundup, este compuesto penetra en el suelo, se filtra en el agua y sus residuos permanecen en los cultivos: está en lo que comemos, en el agua que bebemos y en nuestros cuerpos.

Medioambientalmente, el uso de pesticidas en los monocultivos de algodón es capaz de causar todo tipo de estragos en el hábitat, la flora y la fauna.

Además, plantar algodón convencional implica la purificación previa del suelo utilizando fosfatos que acaban con la biodiversidad del suelo y lo hacen inservibles para otros cultivos. 

La solución reside en trabajar con agricultura ecológica. Un sistema en el que se utilizan técnicas como la diversidad y la rotación de cultivos para controlar las plantas espontáneas y se fomenta el hábitat natural para aumentar la presencia de insectos que prevengan de plagas.

El algodón orgánico se cultiva siguiendo unos estándares sin uso de pesticidas, controlando los insectos con repelentes naturales, haciendo técnicas de rotación de los cultivos y usando como base una semilla natural.

El cultivo de algodón orgánico respeta la biodiversidad del terreno donde crece, fomentando la fertilidad para futuros cultivos. El método orgánico también respeta la salud de los trabajadores, que en la práctica de cultivo de algodón convencional se ven perjudicados al estar expuestos a la inhalación de productos químicos durante largos periodos, así como la de las personas que utilizan productos de algodón.

También se fomentan las pequeñas economías locales ayudando así a los campesinos a tener vidas más sostenibles y estables.

Otro aspecto positivo del algodón orgánico son las características de este material, mucho más suave y transpirable que el algodón convencional.  

El Camino y parte de la colección Rancho están hechos con algodón orgánico.

 

CÁÑAMO

Estamos en constante búsqueda y desarrollo de nuevas materias primas que nos permitan reducir nuestro impacto medioambiental y salvar el planeta.

Tras meses de investigación hemos conseguido introducir el cáñamo por primera vez en uno de nuestros modelos de zapatillas.

La clave para ser más sostenibles ecológicamente está en la naturaleza. El cáñamo se trata de una fibra natural biodegradable. Al utilizar este material conseguimos cerrar el círculo reduciendo la generación de desperdicios.

El cáñamo es una planta con unas propiedades excepcionales: crece fácilmente al no necesitar prácticamente cuidados de agua, tiene un alto poder de regeneración de oxígeno y repele las bacterias.

La producción de un solo modelo de cáñamo nos permite ahorrar más de 60 litros de agua con respecto a unas zapatillas hechas con piel lo que nos permite reducir nuestra huella hídrica.

La utilización de cáñamo no sólo disminuye nuestro impacto medioambiental, sino que por su resistencia nos permite tener unas zapatillas más duraderas.

El material exterior de parte de los modelos de la colección Rancho está hecho a base de cáñamo.

 

UPCYCLING

Upcycling consiste en recuperar materiales que ya han sido utilizados (y que no volverán a utilizarse de nuevo) para transformarlos en nuevos materiales o productos.

Nuestros materiales reciclados dan una segunda vida a botellas de plásticos y residuos de la industria del calzado, contribuyendo a la reducción de emisiones de CO2 y del consumo de agua al tratarse de materiales previamente fabricados.

Según Aitex (Instituto Tecnológico Textil) para fabricar unas zapatillas son necesarios 4000 litros de agua. Al utilizar poliéster o algodón reciclado reducimos el impacto de agua en un 40%.

Además, elaboramos las plantillas de parte de nuestros modelos a partir de microplásticos reciclados directamente de desperdicios de la industria del calzado. Algo que nos ayuda a reducir todavía más el consumo de agua.

 

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